Palabras clave: heladas,
termografias, agrometeorología
Los
casos en que la temperatura del aire y de la superficie de intercambio
(suelo-aire y suelo-vegetación) caen hasta valores cercanos o inferiores a 0°C,
son de gran interés principalmente los meses comprendidos entre agosto y
diciembre. Esto es así debido a la sensibilidad creciente de los cultivos de
cereales y oleaginosas a medida que avanzan en su ciclo de vida, tanto sean de
ciclo invierno-primaveral como de ciclo estival. Los primeros, porque dejan atrás
su etapa juvenil de alta resistencia a las bajas temperaturas para comenzar la
etapa reproductiva que es particularmente poco tolerante a esos eventos fríos.
Los segundos porque tienen posibilidad de daño desde su nacimiento, con el
agravante de que su baja tolerancia disminuye aún más con el simple aumento
del número de hojas de la planta.
Se
presentan aquí, los principales casos ocurridos de bajas temperaturas, que según
la combinación de región, fecha y cultivo, pueden considerarse como
situaciones adversas que limitan o disminuyen los rendimientos potenciales en la
campaña agrícola 2001-2002.
Denominamos “evento de frío” a un día o a una sucesión de días en los que se produce una brusca y fuerte disminución de la temperatura, que alcanza niveles de 3ºC o menos. Los eventos considerados de interés se inician cuando se considera cerrado el ciclo de los fríos típicos del invierno a partir del cual comienza el derrotero climático hacia las condiciones estivales.
Utilizando el banco de datos meteorológicos del instituto de Clima y Agua, se procedió a un filtrado de las temperaturas mínimas diarias que permitió ubicar las fechas de los eventos fríos producidos a partir de julio, en los observatorios meteorológicos dentro del área que abarca la región pampeana y chaco-mesopotámica.
Estos
procesos de frío o heladas mixtas, con entrada de aire frío por advección y
posterior disminución de temperatura por radiación, generalmente tienen un
desplazamiento geográfico sobre la región que demanda 48 o más horas en los
casos en que cubren extensas zonas y tienen una
prolongada duración.
Por
lo indicado en el párrafo anterior se generó un mapa de cada evento, que
representa la temperatura mínima del día más frío observado en el período
que duró el fenómeno, sin importar en que día y hora se produjo en cada
observatorio. Esta metodología es la más adecuada para evidenciar lo ocurrido
en toda el área de interés ya que el informe del valor de mínima de un solo día
no refleja el conjunto de las
temperaturas más bajas producidas, obligando a la confección de dos o más
mapas en los eventos que abarcan más de un día. Las isolíneas de temperatura
mínima se obtuvieron por interpolación utilizando el soft SURFER V6.04.
Para los eventos fríos
y de mayor interés, se obtuvo una termografía a partir de información de satélite,
para el día de frío más intenso del evento, que asimismo abarcara la región
más amplia o de mayor interés agrícola.
Para
esta tarea se uso la información suministrada por los satélites GOES-8 y
NOAA-12, que permitió obtener la Temperatura de Superficie a partir del canal 4
(10.50
mm
- 11.50 mm).
Las imágenes
fueron capturadas entre las 05:00 y 07:00 hs (08:00 y 10:00 UTM) por nuestra
antena de recepción de NOAA en Castelar, Buenos Aires. A través de una serie
de rutinas operativas las imágenes fueron corregidas geométricamente. Al mismo
tiempo se realizaron las correcciones del valor radiométrico de temperatura
debido a las distorsiones producidas por la atmósfera (vapor de agua y gases
atmosféricos) y la superficie terrestre (rugosidad, humedad del suelo,
cobertura vegetal) utilizando el método de “split
window” .
En
la siguiente tabla, se observan todos los eventos (fechas) llevados a mapas, el
número de días que abarcó y el día que se consideró conveniente para
generar la imagen de temperatura de superficie con la información satelital (en
algunos casos se presenta la termografía de dos días correspondientes al
evento).
|
EVENTO N° |
FECHAS |
N° de DIAS |
FECHA TERMOGRAFIA |
|
1 |
25 a 29 de julio
2001 |
5 |
27 de julio
2001 |
|
2 |
17 a 20 de agosto
2001 |
4 |
20 de agosto
2001 |
|
3 |
28 de agosto 2001 |
1 |
28 de agosto
2001 |
|
4 |
02 a 06 de
setiembre 2001 |
5 |
05 de setiembre 2001 |
|
5 |
09 a 11 de
setiembre 2001 |
3 |
11 de setiembre 2001 |
|
6 |
16 a 17 de
setiembre 2001 |
2 |
16 y 17 de setiembre 2001 |
|
7 |
11 de octubre
2001 |
1 |
11 de octubre
2001 |
|
8 |
7 a 08 de
noviembre 2001 |
2 |
08 de noviembre 2001 |
|
9 |
16 a 17 de
noviembre 2001 |
2 |
16 de noviembre 2001 |
|
10 |
30 de noviembre
2001 |
1 |
30 de noviembre 2001 |
|
11 |
3 de diciembre
2001 |
1 |
03 de diciembre 2001 |
|
12 |
08 a 09 de
diciembre 2001 |
2 |
08 y 09 de diciembre 2001 |
Las
figuras 1ª y 1b
muestran la situación correspondiente al evento nº 1 de fin de julio, donde se
aprecia el fuerte enfriamiento en el centro del país e incluso las bajas
temperaturas en toda la región pampeana a pesar del efecto moderador del mar y
la nubosidad que acompañó al evento. Esta helada marca el fin de los procesos
de pleno invierno y sólo puede haber provocado daño en el caso de cultivos muy
adelantados en su ciclo en la región de Chaco y Santiago del Estero.
Las figuras 2ª
y 2b
muestran la situación de heladas que en el evento nº 2 a mediados de agosto,
abarcó principalmente el sudoeste de Bs.As. y las provincias de San Luis y La
Pampa más una zona del centro de Córdoba. Dada la localización de este evento
se estima que no generó perjuicios debido a que en esas fechas no hay cultivos
sensibles a ese descenso térmico.
Las
figuras 3ª y 3b
indican la situación vivida durante el evento nº3 que abarcando una zona
similar al anterior descripta, presentó una mayor intensidad de frío según se
puede apreciar en la termografía. Dada la mayor intensidad de las heladas y la
fecha (fin de agosto) pueden esperarse algunos daños en los cultivos ubicados más
al norte y sobre aquellos más adelantados.
Las heladas
correspondientes a estos dos eventos de agosto, por su fecha y la evolución un
poco demorada de los cultivos en esta campaña, no parecen ser capaces de
generar mermas de importancia, debido a que prácticamente no se produjeron
sobre las provincias de Santiago del estero, Chaco y en el norte de Santa Fe y Córdoba.
En esas zonas, las heladas de agosto pueden producir daños sobre los cultivos
de invierno que se hallan en etapas de alta
sensibilidad como también en los cultivos de verano que se siembran muy
temprano.
Las
figuras 4ª y 4b
muestran el evento nº4, el primero producido en setiembre y en el cual la
helada se presenta con gran intensidad pero recostada hacia el sur de la región
pampeana. Dada la evolución fenológica de los cultivos en dicha área, los que
nos se encuentran para esa fecha en sus periodos críticos a las bajas
temperaturas, se estima que no hubo daños ni mermas de rendimiento.
Muy
inmediato al evento anterior se produce el nº5, que como se observa en las
figuras 5ª y 5b
abarcó un área similar pero con otras regiones también involucradas en La
Pampa, el sur de Córdoba y Santa Fe. Se estiman pocos perjuicios en esa zona
dado que se encontraba atrasada en la siembra de grano grueso y que no se
hallaban en máxima sensibilidad los cultivos de invierno.
Las
figuras 6ª , 6b
y 6c
corresponden al evento nº6 ocurrido a mediados de setiembre. El fenómeno abarcó,
con muy bajas temperaturas para la época, el oeste de la región Pampeana, y se
extendió a toda La Pampa y San Luis. También tomó áreas del sudeste de
Santiago del Estero y del centro-este de Chaco. Se han reconocido daños de
importancia en las dos últimas provincias nombradas, donde especialmente en
Santiago del Estero afectó trigos en etapa reproductiva (floración y llenado
del grano).
Durante
el mes de octubre, crítico para la ocurrencia de heladas tardías, no se
produjo ningún fenómeno intenso de enfriamiento por lo que no se esperan
mermas de rendimiento debido a esta adversidad meteorológica. El único
episodio cercano a condiciones de daño corresponde al evento nº 7 que se
observa en las figuras 7ª
y 7b , donde
los enfriamientos cercanos a cero se observan en el centro-sur de la Pcia de
Bs.As y en sectores de La Pampa.
El
mes de noviembre presentó varios eventos de frío, alguno de ellos puntualmente
importante y que resultaron procesos muy tardíos de ocurrencia de bajas
temperaturas para una época tan avanzada en el año. Procesos de este tipo
pueden generar daño aún sin alcanzar temperaturas muy inferiores a cero grado
dada la alta sensibilidad de la vegetación.
El
primero de los casos producidos en noviembre es el nº 8 cuya distribución se
aprecia en las figuras 8ª
y 8b. La
zona con menores temperaturas corresponde al pedemonte al sud-oeste de las
sierras de Tandil, en el sudeste bonaerense. Si bien las temperaturas están próximas
a 1ºC, se estima que no se han producido daños, tanto en cultivos de cosecha
fina como en los de cosecha gruesa que pudieran haber ya iniciado su ciclo. En
esta campaña las siembras de grano grueso comenzaron en general más tarde de
lo habitual.
Las
figuras 9ª y 9b
corresponden al evento nº 9 producido al comenzar la segunda quincena de
noviembre. No se llega a temperaturas inferiores a cero grado, pero resultó un
poco más intenso que el anterior y abarcó un área mayor, extendiéndose por
el centro-sur de Bs.As. (región entre Tandilia y Ventania) y el sur este de La
Pampa. El estado muy avanzado de los cultivos de trigo y otros cereales de
invierno sólo permite inferir algunas pequeñas pérdidas por desecamiento de
los granos en etapa de llenado. Por su parte los cultivos estivales (maíz,
girasol y soja) presentaron más inconvenientes con los que tienen su ciclo mas
adelantado debido a pérdidas de plantas y hojas que atrasan el ciclo y
disminuye un poco el rendimiento potencial.
Un
evento muy similar se repite al terminar el mes de noviembre, caso nº 10. En
las figuras 10ª y 10b
se puede apreciar la intensidad alcanzada y la zona abarcada. La mayor
diferencia con el evento anterior es el enfriamiento de una mayor área en la
provincia de La Pampa. El avance en el ciclo de los cultivos, resta importancia
al posible daño sobre la cosecha fina (granos en estado pastoso) e incrementa
un poco las expectativas de mermas de rendimiento en los de cosecha gruesa
(cultivos con algunas semanas de emergidos).
El
análisis de la probabilidad de ocurrencia de estos dos últimos enfriamientos
ocurridos en el mes de noviembre, indica que hay una muy baja probabilidad de
encontrar esas temperaturas en esas fechas del año. Las figuras 11ª
y 11b
permiten apreciar una anomalía negativa (inferior a los valores normales)
llegando a la categoría de extremadamente menor a lo normal, lo que significa
una probabilidad de ocurrencia inferior al 10 % de los años analizados en la
serie 1961-2000..
Al
iniciar el mes de diciembre se produce el evento frío nº 11, el cual alcanza
nuevamente valores cercanos a cero grado, pero por un lapso muy corto en la
madrugada del día 3 de diciembre. La zona en la que esto se produce se aprecia
en la figura 12 y es
nuevamente la del centro-sur de Bs.As. pero restringida a unos 10 partidos,
siendo los que presentan los valores de temperatura de
superficie más bajos: Laprida, General Lamadrid y Olavarría. La corta
duración del fenómeno, con sus mayores intensidades principalmente en áreas
de mayor actividad ganadera que agrícola, permite estimar que no se produjeron
daños importantes a pesar de lo avanzado de la fecha en que se produjo el frío.
El
evento de frío nº12 se produjo entre el 8 y 9 de diciembre como se puede ver
en las figuras 13ª, 13b
y 13c, con
temperaturas muy bajas para la época de hasta –2,0 ºC (termografía del día
8). Las zonas mas frías fueron las del centro de La Pampa y en menor medida las
del sudoeste de Bs.As. La zona interserrana no presenta valores tan bajos debido
a la nubosidad y humedad de la masa de aire marítimo que cubrió la zona. Se
estiman daños especialmente en los cultivos de verano que como en los casos de
noviembre ven disminuido el número de sus hojas especialmente en el maíz, y
porque se resiente la densidad de plantas por m2
por muerte en las zonas más bajas de los lotes sembrados con cereales y
oleaginosas. La consecuencia es atraso del ciclo y mermas respecto del
rendimiento potencial.
La
figura 14 indica que el
enfriamiento producido en este último evento, es muy poco común tanto en
extensión como en intensidad, pudiendo ocurrir situaciones similares en menos
del 10 % de los años.
Como
resultado de todas las situaciones de frío más o menos intensas producidas y
considerando el estado fenológico de los cultivos y el particular atraso en las
siembras de grano grueso, podemos señalar lo siguiente:
-
Considerando el total del área de producción de cereales y oleaginosas,
las heladas y eventos fríos producidos en el fin del invierno y la primavera de
la campaña 2001, han producido muy pocas mermas de rendimiento, pudiendo
valorarse como favorable la situación vivida.
-
La campaña se puede considerar favorable con relación al daño por
heladas, porque prácticamente no se produjeron fríos intensos en el mes de
octubre
-
Sólo en zonas del extremo norte de la región Pampeana y en Santiago del
Estero se han producido algunos daños de importancia en cereales de invierno
debido a heladas en agosto y setiembre.
-
El sudeste y sudoeste de Buenos Aires sufrió heladas o frío intensos
que afectaron levemente a los cereales que se encontraban en llenado de grano en
noviembre.
-
En el centro y sur de Buenos Aires se atrasaron los ciclos de cultivo de
verano por las pérdidas de hojas y por el efecto directo en la baja acumulación
térmica en noviembre y comienzos de diciembre.
-
La muerte de hojas y de plantas en zonas muy expuestas de las regiones
del sur y oeste de la región pampeana, producirán algunas mermas sobre el
rendimiento final en cereales y oleaginosas de verano.
-
Los eventos fríos de noviembre y diciembre, si bien son muy peligrosos
por su ocurrencia tardía, en este caso por su ubicación geográfica y el
estado fenológico de los cultivos no han producido grandes inconvenientes en la
normal finalización de los ciclos de invierno y el inicio de los de verano.
-
A pesar de su escaso efecto perjudicial, los fríos tardíos de noviembre
y diciembre llaman la atención por ser varios y todos de muy baja probabilidad
de ocurrencia.