La integración de los conocimientos disponibles a nivel de la fisiología de las plantas, la física y química de los suelos, la dinámica del agua y solutos, la climatología del canopeo etc., en modelos matemáticos ha registrado un significativo avance durante la ultima década. El modelo EPIC (Erosion Productivity Impact Calculator) desarrollado en el USDA por el equipo Williams y colaboradores (1984) constituye una herramienta que permite analizar el impacto sobre la productividad de los cultivos, las potencialidades y restricciones ambientales, cuantificar el impacto de diferentes usos del suelo sobre la evolución de sus características productivas en función de secuencias y rotaciones de cultivos y estimar la producción comparando técnicas de manejo, etc. La utilización de este modelo facilita la comprensión de fenómenos físicos, biológicos y económicos que pueden afectar la rentabilidad de los diferentes sistemas de producción, orientando la investigación y experimentación al identificar lagunas de conocimiento existente, brindando nuevos elementos de gestión para la toma de decisiones por el productor agropecuario. La correcta utilización de un modelo mecanístico como el EPIC, implica la realización de un trabajo previo de calibración y validación. En este capitulo se presentan algunos de los resultados obtenidos para el cultivo de cebolla en el Valle Inferior del Río Colorado. Para su utilización se requieren valores del lugar en cuanto a clima y suelos, características del cultivo y de las técnicas de manejo aplicadas. La información climática fue provista por el Observatorio Agrometeorológico de la EEA H. Ascasubi y se sintetiza en el cuadro 1.
Los datos edáficos se obtuvieron de la descripción de suelos elaborada por Cappanini Lores (1967) y de resultados de análisis físicos y químicos obtenidos en el Laboratorio de Suelos de la EEA H. Ascasubi, de muestras de los lotes seleccionados. Las técnicas de manejo para el cultivo de cebolla (labores culturales, fechas de siembra y densidad, variedades, fertilización, frecuencia y dotación de riego, fecha de cosecha, etc.) son las habituales en la zona (cuadro 2).
Se trabajó con los siguientes suelos: a) Terrazas patagónicas: La Petrona. b) Terrazas altas: series La Julia, La Providencia, Pradere, Colonia, Los Gauchos y San Ignacio. c) Terrazas intermedias: series Ascasubi, Barga, Bella Vista, Buratovich, El Alba, El Fortín, La Estela, Los Chañares, Montepaquete, Pedro Luro, San Adolfo, y Santa María. d) Terrazas bajas: El Retiro, El Sostén, Puente Grande, y Zanjones. Para las profundidades muestreadas en las distintas series de suelos se registran diferencias entre 0.12 y 3.2% para carbono orgánico y entre 7 y 8.2 para el pH . Es importante destacar la dinámica de la napa freática según época y localización geográfica. A partir de los datos provistos el modelo EPIC permite: 1. Calcular la intercepción de la radiación solar y la producción de biomasa total del cultivo; (gráfico 1) 2. Particionar esa biomasa entre la parte aérea y radicular; 3. Cuantificar el crecimiento de las raíces; 4. Cuantificar la eficiencia del uso del agua; 5. Determinar la extracción de nutrientes; (gráfico 2) 6. Estimar el rinde del cultivo. En el gráfico 1 se muestra la evolución temporal de la biomasa y del peso de raices, puede observarse que la mayor tasa de acumulacion se produce en octubre y noviembre.
Para el mismo suelo la tasa elevada de desarrollo de la biomasa total se corresponde con la mayor proporción de extracción de nutrientes, que se hace máxima durante el mes de noviembre (gráfico 2).
En el cuadro 3 se presentan los resultados de rindes obtenidos con el modelo para las diferentes series de suelos de la región. Chequeos preliminares con datos de campo indican un comportamiento coherente y aceptable de la simulación de rindes de cebolla por el modelo.
El modelo asimismo calcula las pérdidas por escurrimiento y percolación. En cuanto a la eficiencia del uso de agua hay un amplio margen de avance lo que marca la creciente necesidad de vincular estrechamente los pronósticos meteorológicos de corto y mediano plazo con la gestión del agua de riego. Los resultados preliminares de la aplicación del modelo EPIC durante el ciclo 96-97 demuestran la utilidad de esta herramienta ya que el mismo estima aceptablemente los rindes de cebolla aspecto que debería ser contrastado en el futuro con datos experimentales generados a esos efectos. Ing. Agr. Marta Flores |