La Situación hídrica en la Cuenca del Salado

Las lluvias por encima de los valores normales que se produjeron a partir de la primavera de 2000 y durante el otoño de 2001 han provocado inundaciones en la Cuenca del Salado y ascenso de los niveles freáticos, los que se mantuvieron al inicio de la presente campaña, habiéndose registrado en agosto lluvias por encima de los valores normales que agravan la situación descripta.

El siguiente mapa muestra la distribución de las lluvias durante el mes de agosto, con centros que superan los 150 mm en áreas con rápido drenaje al Salado. A los aportes de estas lluvias debe sumarse el aporte continuo por canales provenientes del Noroeste bonaerense que también se ha visto afectado por inundaciones en el último otoño y que aun no ha drenado sus excedentes.

Como consecuencia de las lluvias, el panorama a la primer semana de septiembre es el que se visualiza en el siguiente mosaico de imágenes satelitales, estimándose la superficie anegada en 3 millones de ha.

Hacia el 12 de septiembre se alcanza el nivel máximo de altura del río Salado en su cauce medio y bajo, el que se ubica a 50cm del récord histórico de noviembre de 1985, produciéndose a partir de entonces una bajante debido a la reducción de las precipitaciones, que junto con la evapotranspiración produjo un alivio en la situación genera, permitiendo realizar labores de fumigación en trigo, y preparación del suelo y comienzo de la siembre para la cosecha gruesa.

Estas actividades se interrumpen por la lluvias que se inician en octubre, las que acumulan en la primera semana valores superiores a la media del mes. La precipitación acumulada desde comienzos de septiembre se indica en el siguiente mapa.

Esto ha generado un incremento en la superficie anegada no determinado todavía y se mantiene la interrupción de las tareas agrícolas, movimiento de hacienda y recolección de leche debido a los cortes de caminos vecinales y rutas, que también producen el aislamiento de algunas localidades. También se vuelve a registrar un aumento continuo en los niveles del río Salado.

Las imágenes satelitales que se pudieron obtener hasta el momento muestran el agravamiento de la situación en los partidos de 25 de Mayo, 9 de Julio, Lincoln, Bragado, C.Casares y la cuenca del arroyo Vallimanca.

PERSPECTIVAS

Las presentes anomalías de temperatura de superficie de ambos océanos permiten inferir una continuidad en los excesos de precipitación durante octubre y noviembre, esperándose un episodio de lluvia semanal, con núcleos convectivos intensos de localización variable del orden de los 100mm.

La modelación de la posible evolución del proceso NIÑO del Pacifico, realizada por el Centro Europeo de pronóstico a largo plazo (ECMWF), muestra una tendencia hacia un calentamiento débil en los próximos meses.

Durante el resto de la primavera tendrán influencia decisiva sobre las condiciones climáticas las anomalías presentes en el Océano Atlántico, las que determinarán aportes de humedad adicionales que podrán traducirse en lluvias convectivas de montos por encima de los valores normales en diferentes puntos de la Región Pampeana. El hecho de haber ampliado el área de la cuenca natural de aportes al Río Salado mediante obras de canalización de excedentes desde otras cuencas, da mayor inestabilidad al sistema.

Durante enero- febrero, con el aumento de los valores de evapotranspiración, y con la reducción de la frecuencia de lluvias (debido a cambios oceànico-atmosfericos que se producen en esos meses), podrá generarse un alivio en el sistema, pero las condiciones pueden volver a agravarse en el próximo otoño de persistir las anomalías oceánicas hoy presentes en el océano Atlántico atento al hecho que se espera para ese período un calentamiento de débil a moderado en el Océano Pacífico ecuatorial que incrementaría la frecuencia de entrada de frentes .

A partir del viernes y hasta el domingo se esperan nuevas lluvias sobre el area.

Castelar, 16 de octubre de 2001